domingo, 31 de octubre de 2010
Segundo reportaje en Solo Bici
Ya está en los quioscos la segunda parte de nuestra aventura!!! Esperamos que disfrutéis del reportaje de 7 páginas que publica la revista Solo Bici en el número de noviembre, con el título... Montañas de fe (en la portada aparece como Marruecos II). Tampoco os perdáis el editorial "Bienvenidos a Prohibilandia", que seguramente levantará ampollas, pero es que hay que hacer algo!!!
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miércoles, 20 de octubre de 2010
Cycling is better
| Au revoir Marrakech!!! |
Nos levantamos temprano (a las 6 AM de Marruecos, las 8 AM de España) y preparamos las bicicletas como suelen ir en un día cualquiera de viaje, pero con unos 10 kg de cartones sobre el trailer y algún que otro detalle más que suele ayudar a pasar el control de equipajes sin pagar extra por exceso de kilos... Y cada día es más difícil...
Y así nos fuimos al aeropuerto, donde empezó la contrareloj para cubrir las bicicletas y disfrazar el remolque BOB de maleta "lo más corriente posible" (se le desmontan las dos horquillas y se meten dentro de la bolsa amarilla junto a la rueda). El proceso nos llevó cerca de una hora, pero era algo que debíamos hacer de todos modos. La suerte es que en Marrakech el aeropuerto está a sólo 6 km del centro de la ciudad.
Al llegar a Barcelona, el proceso es el inverso: hay que quitar los cartones y dejar las bicis y el remolque otra vez en orden de marcha. Del T1 al T2 y de aquí en tren (menos mal que Renfe Rodalies permite llevar la bicicleta...) hasta Passeig de Gràcia, donde volvemos a pedalear, como en un día cualquiera, como si volviéramos de pasar el día pedaleando por el Montseny o la Cerdanya... Y volvemos a constatar la evidencia: cycling is better. Sin ruidos, sin humos, sin prisas...
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| En vez de dos horas de antelación, tres horas |
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| Una hora más tarde, tiempo record para empaquetar bicis |
lunes, 18 de octubre de 2010
Marrakech: fin de viaje?
| Ocaso en Marrakech, con la silueta del minarete de Koutoubia |
Al entrar en la ciudad y empezar a callejear por sus caoticas avenidas, plazas y zocos, hemos experimentado una clara nostalgia del silencio y el aire puro de la montanya. Ha sido algo que suponiamos que iba a suceder. Lo intuiamos. El viaje, en realidad, concluia de forma natural en la cumbre del Toubkal. O en el refugio del Toubkal, tras bajar de la cima. O en Imlil, tras la caminata de regreso a la civilizacion. Llegar a Marrakech ha sido un mero tramite despues de casi 2.800 km de viaje.
| Solo 16 km a Marrakech, una paradita para saborear el momento |
domingo, 17 de octubre de 2010
Con calma desde la cumbre
Fuimos los ultimos, bueno, creiamos que eramos los ultimos hasta que llegaron a la cumbre dos marroquis de Casablanca, pero disfrutamos de una cima solitaria, tranquila y, sobre todo, muy hermosa, durante mas de una hora. El viento transportaba las nubes a toda velocidad sobre las abruptas crestas vecinas, el desierto se adivinaba en la distancia, hacia el sur, y profundos valles se abrian bajo nuestros pies. El Toubkal (4.167 metros) nos ha parecido una montanya preciosa, mas de lo que nos habian contado. Es cierto que es bastante accesible y que llegan hasta aqui muchos turistas con guias y mulas que dificilmente harian esta actividad si tuviesen que cargar sus mochilas, comida y bebida, pero aun y asi es una montanya hermosa.
Quizas hemos tenido suerte y hemos venido unos dias en que la primera nevada de la temporada ha sembrado sus escarpes de una capa blanquecina. Quizas estos dias no habia tanta gente como en verano, o como en pleno invierno. Quizas estabamos muy avidos de aire puro, silencio y sendas junto a arroyos de agua helada... La cuestion es que hemos disfrutado muchisimo de estos tres dias por encima de Imlil, donde el asfalto aun no ha llegado. Ademas hemos conseguido uno de los objetivos deportivos de este laaaaaaaaargo viaje, hemos conseguido unir las cumbres del Mulhacen y el Toubkal.
Hemos viajado sin prisas, aunque en muchas ocasiones ha sido duro, pues hemos vencido muchos, muchisimos desniveles (cerca de 40.000 metros de ascension acumulada desde que partimos de Tortosa). Por eso nos choco tanto cruzarnos con dos grupos que empezaban a subir hacia la cumbre a las dos de la tarde, cuando nosotros ya estabamos a pocos minutos del refugio. Iban con guia local y habian subido directamente desde Imlil esa manyana, o incluso probablemente desde Marrakech. Por el ritmo que llevaban (no eran precisamente sky-runners), les quedaban, como minimo, tres horas de ascension y otras dos de descenso, y solo cuatro de luz solar (a las seis de la tarde es noche cerrada en esta epoca). Nos preguntamos si era buena idea... si asi se disfruta realmente de la montanya. Por la cara que traian dos de aquellos turistas al llegar al refugio ya de noche, creemos que no fue la mejor de las experiencias. Poco tenian que ver con las nuestras, radiantes de satisfaccion. Llenos de agujetas, y cansados, pero felices.
| Panoramicas espectaculares durante toda la ascension |
| Con la camara no tuvimos tanta suerte, cada dos por tres sufria "serious altitude sickness" |
Hemos viajado sin prisas, aunque en muchas ocasiones ha sido duro, pues hemos vencido muchos, muchisimos desniveles (cerca de 40.000 metros de ascension acumulada desde que partimos de Tortosa). Por eso nos choco tanto cruzarnos con dos grupos que empezaban a subir hacia la cumbre a las dos de la tarde, cuando nosotros ya estabamos a pocos minutos del refugio. Iban con guia local y habian subido directamente desde Imlil esa manyana, o incluso probablemente desde Marrakech. Por el ritmo que llevaban (no eran precisamente sky-runners), les quedaban, como minimo, tres horas de ascension y otras dos de descenso, y solo cuatro de luz solar (a las seis de la tarde es noche cerrada en esta epoca). Nos preguntamos si era buena idea... si asi se disfruta realmente de la montanya. Por la cara que traian dos de aquellos turistas al llegar al refugio ya de noche, creemos que no fue la mejor de las experiencias. Poco tenian que ver con las nuestras, radiantes de satisfaccion. Llenos de agujetas, y cansados, pero felices.
| Bonitas vistas desde la cima del Toubkal (4.167 m) |
A los pies del Toubkal
Despues de 2.735 km de viaje en bicicleta repartidos en 43 etapas estamos por fin a los pies del Toubkal, en Imlil, un pequenyo pueblo de montanya que aqui conocen como "el Chamonix de Marruecos"... No hemos estado nunca en Chamonix, pero ahora ya podemos hacernos una idea, o no.
En un hostal de las afueras del pueblo, que se encuentra a 1.850 metros de altitud, dejaremos las bicis, el remolque y las alforjas, y seguiremos a pie con las mochilas y el calzado de montanya hacia el refugio del Toubkal, a 3.200 metros de altura. A ver si las piernas todavia saben caminar despues de tantas semanas de pedaleo!!!
El tema de la altura creemos que no deberia ser un problema, pues en este viaje hemos estado pedaleando a mas de 2.000 metros durante semanas enteras. Aun y asi, seremos conservadores y dividiremos la ascension en 3 jornadas: una de aproximacion tranquila al refugio, otra para el intento de cumbre y regreso al refugio, y una tercera para regresar aun mas tranquilamente hasta Imlil, disfrutando de los paisajes en completa ausencia de coches, motos y camiones. Nos espera la montanya!!!
| Ultimos kilometros por la sinuosa carreterilla de Imlil, con la vista ya en el macizo del Toubkal |
En un hostal de las afueras del pueblo, que se encuentra a 1.850 metros de altitud, dejaremos las bicis, el remolque y las alforjas, y seguiremos a pie con las mochilas y el calzado de montanya hacia el refugio del Toubkal, a 3.200 metros de altura. A ver si las piernas todavia saben caminar despues de tantas semanas de pedaleo!!!
El tema de la altura creemos que no deberia ser un problema, pues en este viaje hemos estado pedaleando a mas de 2.000 metros durante semanas enteras. Aun y asi, seremos conservadores y dividiremos la ascension en 3 jornadas: una de aproximacion tranquila al refugio, otra para el intento de cumbre y regreso al refugio, y una tercera para regresar aun mas tranquilamente hasta Imlil, disfrutando de los paisajes en completa ausencia de coches, motos y camiones. Nos espera la montanya!!!
Ruta caravanera
Despues de un par de dias de recuperacion en Ouarzazate, en los que aprovechamos para redactar el reportaje de noviembre de SOLO BICI (no resulta facil teclear en los ordenadores de Marruecos... y nos han pasado tantas cosas... para contarlo todo en apenas 7 paginas...), volvemos a poner rumbo al norte, pues al final es desde aqui desde donde creemos que sera mas facil aproximarnos en bicicleta hasta el Toubkal. Para ello tomamos la vieja ruta de las caravanas saharianas, pasando por Ait Benhaddou, una kasbah muy espectacular, y ascendiendo por un valle salpicado de oasis hasta Telouet y el Tizi n'Tichka, donde el desierto queda por fin atras y el paisaje cambia por completo, al igual que el ambiente.
Un larguisimo y vertiginoso descenso nos lleva hacia Ait Ourir, directamente hacia los negros nubarrones que descargan en Marrakech y sus alrededores.
Al dia siguiente, camino de Imlil, vemos las consecuencias de las torrenciales lluvias. Los oueds que usualmente bajan secos, es decir, que no bajan, hoy son un espectaculo de lodo en movimiento. En los pueblos hay calles inundadas, barro por todas partes, pero nadie parece sorprendido, solo nosotros. El tiempo no acompanya, al igual que el viento, que sopla de cara, pero nosotros vamos hacia las montanyas, con la esperanza de que manyana salga el sol.
| Ait Benhaddou, una kasbah de pelicula |
| Subida por la pista hacia Telouet, que hace poco era camino y pronto sera carretera |
Al dia siguiente, camino de Imlil, vemos las consecuencias de las torrenciales lluvias. Los oueds que usualmente bajan secos, es decir, que no bajan, hoy son un espectaculo de lodo en movimiento. En los pueblos hay calles inundadas, barro por todas partes, pero nadie parece sorprendido, solo nosotros. El tiempo no acompanya, al igual que el viento, que sopla de cara, pero nosotros vamos hacia las montanyas, con la esperanza de que manyana salga el sol.
| Caminos de otros tiempos a minas de sal |
| En el Tizi n Tichka, camino del norte del Atlas |
miércoles, 6 de octubre de 2010
M'Gounizados
| Amelia recuperandose de la intoxicacion, en Ismikh |
Hasta las 5 AM, hora casi de levantarse, todo iba bien. Pero al cantar el gallo la cosa se torcio. Amelia empezo a encontrarse mal. Muy mal. Por arriba y por abajo. El resto del dia lo paso en cama, bueno, mejor dicho, en suelo. Hasta la senyora de la casa se preocupo. Una buena mujer que temia que la cosa fuese a peor y la policia se acabara enterando de que habia alojado a dos turistas sin tener licencia alguna.
| Despedida del M'Goun |
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